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Pilates y rehabilitación, ¿qué necesitas saber?

Pilates y rehabilitación

Muchas personas comienzan a practicar Pilates tras sufrir una lesión. Con ello descubren una forma de hacer deporte que además de ayudarles a recuperarse de esa lesión, le proporciona múltiples ventajas a su organismo. Si quieres saber cuáles son los beneficios de practicar Pilates puedes leer este artículo. Hoy hablaremos más en profundidad del papel que juega el Pilates en la rehabilitación de una lesión.

La principal ventaja que ofrece la práctica del Pilates de cara a la rehabilitación concierne al ámbito mental y emocional. Y es que se trata de una actividad que ayuda a ganar autoconciencia sobre tu propio cuerpo. El Pilates y la rehabilitación están muy ligados. Tras una lesión, tu musculatura está dañada y con la práctica del método Pilates podrás desarrollar tus músculos tanto internos como externos.

Objetivos del Pilates y rehabilitación 

Los movimientos que realizas con Pilates fortalecen y tonifican los músculos de una forma suave. Esto implica que, ajustando estos ejercicios, el método Pilates también ayuda en procesos de rehabilitación. Cada vez es más habitual la incorporación de la práctica de Pilates para aliviar una lesión crónica. O incluso después de una intervención. La supervisión de un especialista es clave porque tendrá que analizar los movimientos convenientes que has de realizar si estás en alguno de estos casos. Siendo el objetivo principal no solo restaurar los músculos a su estado original, sino mejorarlos: fortalecerlos y tonificarlos.

¿Cómo es el proceso de rehabilitación en Pilates?

Romana Kryzanowska fue una de las alumnas de Joseph Pilates en su estudio de Nueva York. Romana era bailarina profesional y tras sufrir una lesión le recomendaron acudir al estudio de Joseph. Éste convencido de su método le dijo que el Pilates la curaría y si no notaba mejoría después de 5 clases, le devolvería el dinero. A las tres clases, Romana quedó maravillada de la rápida recuperación. Lo que más le impresionaba, tal y como narra el libro de su alumna, Mari Winsor, es que el trabajo muscular comenzaba en zonas lejanas al lugar donde tenía la lesión, y es ahí cuando descubrió la clave del método Pilates y la base del proceso de rehabilitación: la circulación.

De este modo, practicando el método Pilates durante procesos de rehabilitación lo que hacemos es ejercitar músculos que no son el de la lesión. De esta forma activamos nuestro organismo y sistema circulatorio. Al mismo tiempo, aprendemos a tomar consciencia de nuestro propio cuerpo y corregimos errores posturales que ayudan a la recuperación. Poco a poco, avanza el proceso de rehabilitación con Pilates acercándose a la zona lesionada, hasta que finalmente la lesión o bien desaparece o se mitigan sus efectos si se trata de algo crónico.

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